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Así cambia el estrés laboral de lunes a domingo, según Guy Winch

La presión y el agotamiento se acumulan durante la semana, mientras el descanso suele concentrarse en el fin de semana.

El Pastor 4 min de lectura
Así cambia el estrés laboral de lunes a domingo, según Guy Winch
Foto: FSOCIETY

El estrés laboral no se comporta igual de lunes a domingo. La presión, el cansancio, la ansiedad y la sensación de agotamiento pueden cambiar conforme avanzan las jornadas debido a la carga de trabajo, las expectativas, la acumulación de compromisos y el tiempo disponible para descansar.

De acuerdo con el psicólogo y escritor Guy Winch, el estrés no se distribuye de manera uniforme. En su libro No todo es urgente, utiliza cada día de la semana para explicar cómo se acumula el estrés y cómo puede impactar en la salud mental y el entorno laboral.

Estrés laboral según el día de la semana

Lunes

“Los lunes son mortales”, señala Guy Winch. El autor los describe como el día más estresante y en el que se registran más incidentes de descortesía, pues el mal humor y la irritabilidad pueden volver a las personas más propensas a comportarse con rudeza con sus compañeros.

Winch también menciona una mayor incidencia de accidentes cerebrovasculares y suicidios durante ese día. A esto se suma el cambio de la calma del fin de semana al ritmo de la rutina laboral, lo que puede favorecer la procrastinación.

Martes

El martes es el día que perceptivamente se siente más largo y en el que las emociones positivas llegan a su punto más bajo. “Un estado de ánimo decaído puede hacer que el estrés y la presión constante del trabajo se sientan aún más asfixiantes”, expone el libro.

El autor sostiene que la capacidad mental puede verse limitada y que los mecanismos de afrontamiento deben esforzarse más. Por ello, algunas personas buscan evadir sus problemas mediante las redes sociales, mensajes a un amigo o juegos para obtener un respiro del estrés del momento.

Miércoles

El miércoles marca la mitad de la semana. La carga laboral suele ser alta y la fatiga comienza a hacerse presente, especialmente cuando se han postergado tareas y las actividades se acumulan.

“Para muchas personas resulta ser el día más pesado por incluir múltiples reuniones con jefes o clientes difíciles, lo que genera un estado de mal humor incluso antes del almuerzo”, dice Guy Winch. Esa sensación de estrés y agotamiento puede prolongarse después de la jornada y aumentar el cansancio.

Jueves

La fatiga y la sensación de debilitamiento alcanzan su punto más alto. Las mañanas pueden sentirse desalentadoras y el estrés de saber que todavía queda uno o dos días de trabajo profundiza esas emociones.

En consecuencia, puede descuidarse la inteligencia emocional. “Cuando los trabajadores descuidan la gestión de sus propias emociones son menos propensos a buscar ayuda de colegas o jefes, incluso aunque podría beneficiarles”, señala el escritor. Esto representa un problema porque las personas pueden no ser conscientes de su malestar.

Viernes

Aunque la cercanía del fin de semana puede avivar la esperanza, los errores alcanzan su punto máximo. El agotamiento emocional y el estrés acumulado pueden reducir drásticamente la productividad y comprometer la ética profesional, con un aumento de la negligencia emocional y profesional.

Winch refiere que el estrés y el agotamiento acumulados pueden provocar una desconexión moral interna. “Es el proceso que nos distancia de nuestro núcleo ético, nos facilita involucrarnos en conductas poco éticas y nos protege de la culpa, la vergüenza y la autorrecriminación”.

Sábado

El sábado es el día más feliz de la semana para la mayoría de las personas, especialmente a las 7:26 p.m. El psicólogo explica que suele dedicarse a la socialización, la recuperación y el descanso; sin embargo, cuando existe un nivel elevado de estrés, ese tiempo puede no ser suficiente para recuperarse.

También señala que existe una costumbre generalizada de dejar los momentos agradables, la gratitud, el descanso y la diversión para ese día. Esto puede hacer que la jornada diaria se perciba como una carga más pesada.

Domingo

Aunque es el último día de descanso, la tristeza puede aparecer ante la proximidad de la semana laboral. “Como el trabajo es, en esencia estresante y desafiante, tu cerebro lo interpreta como una amenaza y, de manera obediente, te inunda de angustia para advertirte que la semana laboral se acerca”.

¿Cómo distribuir mejor el bienestar durante la semana?

Guy Winch recomienda diseñar una agenda semanal con intención e introducir pequeños “oasis” de bienestar de lunes a viernes, en lugar de concentrarlos al final de la semana.

Durante las jornadas complejas o los días difíciles, sugiere realizar acciones que ayuden a equilibrar el malestar emocional, como comer algo que se disfrute. También recomienda aprovechar los descansos para hacer una videollamada breve a un ser querido, dar una caminata corta en la naturaleza o consumir contenido digital que genere alegría.

En este último caso, aconseja evitar la navegación pasiva y sin rumbo en redes sociales.

Fuente: FSOCIETY

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