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Trabajo nocturno: efectos en el sueño y la salud

La jornada altera los ritmos circadianos y puede elevar el riesgo de enfermedades cardiometabólicas, problemas de salud mental y accidentes.

Redacción 4 min de lectura
Trabajo nocturno: efectos en el sueño y la salud

Trabajar de noche aumenta el desgaste físico y mental, por lo que esta jornada tiene una duración menor a la diurna o mixta. Sus efectos pueden sentirse como un “jet lag laboral” constante, de acuerdo con Fructuoso Ayala Guerrero, investigador de la UNAM, durante su conferencia Trastornos del Sueño, Físicos y Mentales en Trabajadores por Cambio de Turno.

En México, un millón de personas trabaja de noche, 3.9 millones lo hace en jornada mixta y 2.3 millones rolan turnos, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).

La jornada nocturna es la que se realiza entre las 20:00 y las 06:00 horas del día siguiente. De acuerdo con la Ley Federal del Trabajo (LFT), su duración máxima es de 42 horas semanales, con un límite de siete horas al día.

¿Cómo afecta el trabajo nocturno?

“El trabajo en turno de noche aumenta el riesgo de desarrollar diabetes, enfermedades cardíacas y obesidad. Altera los ritmos circadianos del cuerpo, el reloj interno de 24 horas que controla cuándo se duerme y se despierta”, advierte el artículo Reducir los riesgos para la salud de los turnos de noche, publicado por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos.

Según Ayala Guerrero, este horario altera la calidad y profundidad del sueño, el estado de ánimo, la capacidad de atención, la coordinación motora y la resistencia física. Mantener el cerebro activo durante la noche también puede afectar la salud mental y física de los trabajadores.

El efecto más evidente es la alteración del sueño, debido al esfuerzo por mantenerse despierto durante un horario en el que el organismo está preparado para descansar.

“(La falta de sueño) empieza a provocar problemas cardiometabólicos en el organismo: afectaciones al corazón, problemas en las venas y arterias, resistencia a la insulina, mayor grado de sobrepeso o de obesidad”, explica Leonardo Rodríguez, médico ocupacional y fundador de Medicbi.

Durante el turno nocturno también disminuye el estado de alerta, lo que aumenta la posibilidad de cometer errores y sufrir accidentes, recuerda Jorge Gutiérrez Siles, psicoanalista y consultor de Kaysa Salud y Bienestar.

Menor atención y más riesgo de accidentes

El riesgo de accidentes de trabajo aumenta entre la 01:00 y 04:00 horas, pues los reflejos son más lentos, según el especialista de la UNAM.

La falta de sueño reparador reduce las capacidades cognitivas y puede provocar reacciones más lentas, dificultad para tomar decisiones y menor atención.

“La salud mental se altera. La persona va a estar irritable, agotada y con ansiedad. Y surgirán conflictos con la familia”, afirma Gutiérrez Siles.

La necesidad de mantenerse despierto en horarios “fisiológicamente anormales” y dormir durante el día es una de las condiciones “más estresantes del trabajo nocturno”, afirma Federico Rosenbaum Carli en su artículo Convenio sobre el trabajo nocturno, publicado en la Revista Internacional y Comparada de Relaciones Laborales y Derecho del Empleo de ADAPT University Press y la UNAM.

Entre los riesgos asociados con la exposición al trabajo nocturno se encuentran:

  • Visión borrosa, lesiones oculares y fatiga ocular.
  • Resistencia a la insulina.
  • Mayor grado de sobrepeso y obesidad.
  • Aumento de cortisol por una mala alimentación y la falta de sueño.
  • Insuficiencia venosa o várices.
  • Mayor riesgo de enfermedades como diabetes e hipertensión.
  • Niveles altos de colesterol y triglicéridos.

Regulación del trabajo nocturno en México

La jornada nocturna quedó establecida en México desde 1931 y fue actualizada en 1970 para definir cuándo comienza y termina. Además, su regulación ha tenido como objetivo preservar la salud de los trabajadores ante las exigencias y los efectos de trabajar de noche.

“La realidad demuestra que existen motivos más que justificados y suficientes para considerar que el trabajo nocturno no debe ser un tema desatendido por los Estados, ni banalizado por la sociedad”, sostiene Rosenbaum Carli en su artículo.

A nivel mundial existe el Convenio núm. 171 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), relativo al trabajo nocturno. Sin embargo, México no se ha sumado a los 17 Estados miembros que lo han ratificado.

Esta omisión también se refleja en la discusión sobre la reducción de la jornada laboral a 40 horas, ya que la reforma se centró en el turno diurno, mientras que los trabajadores nocturnos permanecen en un limbo legal.

Redacción

Equipo editorial de FSOCIETY://NEWS.

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